La verdadera pobreza es mental
Alicia lo explica sin rodeos:
“Ser rico o ser pobre no depende del dinero, depende de tu mente.”
Venimos cargados de creencias heredadas:
– “Hay que matarse a trabajar para ganar dinero.”
– “El dinero corrompe.”
– “Más vale poco y tranquilo.”
Pero esas frases son programas mentales, no verdades.
Y cuando los repites, te conviertes en su marioneta.
Porque no hay bloqueo financiero más fuerte
que una mente que no se cree merecedora.
El dinero —dice Alicia— no te cambia, te amplifica.
Si eres generoso, tendrás más para dar.
Si eres mezquino, lo serás con presupuesto.